22 de abril de 2009

Crítica: Atrapado En El Tiempo (Groundhog Day)

Será siempre recordado, como el film del “día de la marmota” que por su propio título. Un film tronchante, repetitivo y divertidísimo que nos viene de la mano de dos genios de la comedia, Bill Murray como protagonista principal y como director y guionista, Harold Ramis, uno de nuestros cazafantasmas favorito.

Sin olvidarnos de la guapísima, Andie MacDowell, que no sabemos cómo pudo su personaje soportar el humor negro de Phil, interpretado por Bill Murray. Una gran interpretación de todos y con un humor impresionante que consigue hacernos llorar de risa.

Si creíamos que nuestra vida era rutinaria, después de ver este film, seremos felices. ¿Podrías imaginar una vida tan repetitiva? Pensarlo me da taquicardia… Pero mirándolo mejor…cuantos beneficios tendríamos el no preocuparnos de las consecuencias del día anterior? A Phil, nuestro protagonista, no le fue mal…al principio…

Lo mejor del film…la interpretación sublime de Bill Murray...

Lo peor del film…
momento despertador…¿nadie acaba odiando la canción?


RECOMENDADA.

Póster:



Argumento:

Phil, El hombre del tiempo de una cadena de televisión, es enviado a Punxstawnwey, para retransmitir en directo el Día de la Marmota, una fiesta en la cual, una marmota predice el tiempo. Phil, un hombre huraño y cruel con las personas, se levanta cada día reviviendo lo mismo, ¿podrá quitar la maldición?...

Tráiler NO oficial (Castellano):



Valoración:

Fotos:






Noticias Relacionadas:

Crítica: Una pareja de tres
Rumores: Cazafantasmas 3
Crítica: Lost In translation




3 comentarios:

  1. Tu opinión cuenta. Déjanos tu comentario

    ResponderEliminar
  2. Increiblemente esta peli la vi por primera vez hace un año... Es excelente, y si, odie esa musica.

    Ya puse el link en mi blog.

    Saludos.

    http://cinemaparadisouy.blogspot.com

    ResponderEliminar
  3. Definir lo que es el tiempo ha sido una de las cuestiones más controvertidas con las que se ha enfrentado el raciocinio humano a lo largo de su historia. Pero hay que reconocer que -a pesar del vertiginoso avance de la ciencia- en la actualidad sigue sin saberse lo que es el tiempo, o lo que es peor: muy probablemente no hay manera de averiguarlo. El cinematógrafo, testigo sin par de nuestra época, ha sabido reflejar esa preocupación por la magnitud temporal, y no sólo desde el género de ciencia-ficción, con sus viajes al pasado y al porvenir. También las películas normales de ficción se han interesado por esta problemática. La aproximación al problema que intenta Harold Ramis en ‘Atrapado en el tiempo’ no deja de ser original, pues muy poco tiene que ver con sus antecesores en estas lides. No se trata, en efecto, de que un personaje viaje por el tiempo mediante un artilugio ad hoc, confirmando de esta manera el dominio del ser humano sobre la naturaleza, como suele ocurrir, sino que más bien es el tiempo el que se pasea como si tal cosa por la psique del protagonista, manejándolo a su antojo. La ingeniosa trama argumental propone al espectador una serie de dilemas metafísicos que ponen en solfa todo lo que hasta el momento se podía suponer –ya que no saber- acerca del tiempo. Un hombre del tiempo televisivo se ve constreñido (debido, por supuesto, a las ‘inclemencias del tiempo’) a repetir una y otra vez, interminablemente, los acontecimientos de un único día señalado y se va tropezando reiteradamente con los mismos interlocutores: el mendigo, el pelmazo de turno, los compañeros de trabajo, el camarero, etc. Todo esto no tendría el más mínimo interés si no fuera por la extrema habilidad con que Ramis lo desarrolla. Ya el simple hecho de haber elegido un tono de comedia coadyuva bastante al éxito del proyecto. No obstante, la intención de Ramis es más ambiciosa que todo eso , a él no le basta con hacer reír a la audiencia, sino que además pretende hacerla pensar. Su gran acierto consiste en ir introduciendo sutilmente pequeñas variaciones en el desarrollo argumental: en los diálogos, en las reacciones de los personajes y hasta en la misma planificación. Por otra parte, Harold Ramis no pretende experimentar con el lenguaje fílmico, sino más bien analizar las reacciones del personaje. Y la solución al problema radica, por supuesto, en el amor. Harold Ramis ha contado para esta película con un elenco de actores y actrices verdaderamente excepcional, encabezado por el cada vez más sorprendente Bill Murray. Una encantadora y eficaz Andy McDowell completa el brillante dúo protagonista.

    ResponderEliminar